¿¿¿¿¿Marketing Experiencial????
Para muchos no son más que unas hojas encuadernadas que se mantienen cerradas gracias a una goma elástica, pero para artistas e intelectuales, los cuadernos Moleskine, son mucho más que eso, de hecho son una especie de estamento cultural.
Pocas marcas están sobreviviendo tan bien al triunfo de la era de internet y la tecnologíasin hacer ningún tipo de esfuerzo digital ni publicidad, pero es que pocos pueden presumir de tener su imagen atada a grandes nombres de la historia como Ernest Hemingway o Pablo Picasso.
El secreto de Moleskine reside en haber sabido construir una imagen inmaculada que gira en torno a grandes intelectuales, además de ofrecer un diseño funcional, práctico, elegante y diferenciador que desde 2011, la firma italiana también impregna en sus otros artículos de papelería como bolígrafos, carpetas o bolsos.
Un diseño clásico y sencillo que no pasa de moda es la garantía de Moleskine a largo plazo, que ha encontrado un nicho de clientela, que a pesar de estar de lleno integrado en la revolución digital sigue apostando por el lápiz y el papel para muchas de sus labores creativas.
La estrategia de Moleskine es clara: alejarse de la publicidad, de las tiendas en masa y apostar por la exclusividad, vendiendo en tiendas pequeñas y escogidas y proponiendo un precio más alto que el de la competencia.
Moleskine nunca se ha publicitado por medio televisivo o revistas, tan sólo de vez en cuando en el mercado asiático, pero sus apariciones cinematográficas son suficiente para ofrecerle la difusión necesaria de manera más elegante y fascinante para el cliente: “Magnolia”, “El Talento de Mr. Ripley” o “Amelie”, son algunas de las películas en las que el famoso cuaderno ha entrado en escena. Otro punto de unión con los clientes y lugar de difusión son las redes sociales, y en Facebook, Moleskine ya cuenta con más de 200.000 fans.
Fuente: Marketing Directo
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